Apertura Judicial 2026 promueve fortalecimiento de la justicia, la soberanía y la paz del país
Logros, avances y nuevos desafíos del Poder Judicial, se presentaron este viernes durante la Sesión Solemne de Apertura de Actividades Judiciales 2026 en la sede del Tribunal Supremo de Justicia, acto liderado por la Presidenta del TSJ, Magistrada Caryslia Beatriz Rodríguez Rodríguez, en compañía de las y los Magistrados que integran la diferentes Salas del Alto Juzgado venezolano.
En presencia de la Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Eloína Rodríguez Gómez, junto a las máximas autoridades del Estado; gabinete ejecutivo; vicepresidentas y vicepresidentes sectoriales; representantes de los poderes públicos; Alto Mando Militar; el cuerpo diplomático acreditado en el país; juezas y jueces e invitados especiales, el Máximo Tribunal ofreció un balance de sus actividades durante el año 2025.
La Presidenta Encargada, Delcy Eloína Rodríguez Gómez, durante su discurso expresó que la agresión de la madrugada del pasado 3 de enero de 2026 contra la Nación y el pueblo venezolano, fue una violación al Derecho Internacional.
Subrayó que dicho 3 de enero, el TSJ se posicionó al frente para dar continuidad al Estado venezolano, "se pusieron al frente para preservar la legalidad institucional y constitucional de Venezuela, para dar continuidad administrativa al Estado venezolano, pero por sobre todas las cosas para proteger la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, han ustedes dado también una muestra de valentía, de dignidad, de entereza y de integridad como jueces y juezas de esta República".
Manifestó que con el objetivo de reparar las heridas que ha dejado la confrontación política desde la violencia, desde el extremismo, se impulsará una Ley de Amnistía General que cubra todo el período de violencia política desde 1999 hasta el presente. "Que sirva para reimplantar la justicia en nuestro país y que sirva para rescatar la convivencia entre los venezolanos", al tiempo instruyó a la Comisión para la Revolución Judicial y al Programa para la Convivencia y la Paz para que presenten la Ley de Amnistía General ante la Asamblea Nacional.
Además, destacó que "quedarán exceptuados aquellos procesados, condenados por homicidio, por tráfico de drogas, corrupción y violaciones graves a los derechos humanos".
Puntualizó la Presidenta (E) Rodríguez Gómez que "la justicia es un espacio para la unión nacional, porque es la justicia para la tutela de los derechos de todos los venezolanos y de todas las venezolanas, sin distingo de su clase social, sin distingo de su acceso a poderes de ningún tipo, es el concepto de justicia universal que debe tener un país para sostenerse. Venezuela debe convertirse en un país, en un movimiento por la paz a través de la justicia, que la justicia traiga paz duradera para Venezuela y traiga tranquilidad y estabilidad".
En ese sentido, la Magistrada Presidenta del TSJ, Caryslia Beatriz Rodríguez Rodríguez, durante su intervención refirió que esta sesión solemne de Apertura del Año Judicial, "es la ratificación de nuestro compromiso inquebrantable con la estabilidad institucional y el orden republicano".
Aseveró que los resultados del ejercicio jurisdiccional 2025, demuestran una destacada gestión del Poder Judicial, con un "incremento sustancial en sus indicadores de productividad, reflejando un avance significativo en el cumplimiento de los objetivos" planteados por el Alto Tribunal.
Luego de haber repasado los aspectos más relevantes de la gestión 2025; la Magistrada Presidenta exaltó el compromiso con el destino de la República Bolivariana de Venezuela. "Estos tiempos exigen unidad estratégica, un bloque cohesionado que combine inteligencia y audacia para defender los intereses sagrados de la Nación.
Nuestra lucha, desde el ámbito que nos ocupa, incluye el acompañamiento jurídico a las medidas de defensa y gestiones diplomáticas del Estado venezolano en favor del retorno inmediato de nuestro Presidente Constitucional y de la Primera Dama de la República", expuso.
En ese sentido, manifestó la imperativa necesidad de asumir la Diplomacia Bolivariana de Paz como un bastión del Estado de Derecho y eje rector de la soberanía de la Nación. "La función judicial se eleva hoy como escudo de la República frente a las complejidades del contexto global, símbolo de la firme voluntad de una Nación libre, soberana y en pleno ejercicio de su dignidad histórica".
Con relación a los nuevos desafíos para este 2026, aseguró que el Poder Judicial asume el compromiso de contribuir en la edificación del nuevo andamiaje legal propuesto por Delcy Rodríguez Gómez, Mandataria Encargada de la República y por nuestra Asamblea Nacional en la figura de su Presidente, Jorge Rodríguez Gómez.
Reiteró la Máxima Autoridad del TSJ el compromiso "en persistir con la transformación del sistema de administración de justicia, pensando en un modelo alternativo, donde se promueva e incremente el acceso, el acompañamiento y la igualdad de condiciones y oportunidades para el Pueblo, tal como ha hecho referencia la Dra. Delcy Rodríguez".
Ratificó la Magistrada Rodríguez Rodríguez que "el Estado venezolano permanece firme y que la legalidad no se interrumpe por actos de fuerza", al tiempo que instó a seguir hacia adelante, "que la justicia sea nuestra bandera y la Constitución nuestro refugio", sentenció.
Por su parte, el Magistrado Carlos Alexis Castillo Ascanio, Vicepresidente de la Sala de Casación Social, quien fungió como orador de orden durante este acto solemne, recordó que la Sala Constitucional del TSJ, el pasado 3 de enero de 2026, salvaguardó la continuidad del Estado y la defensa de la soberanía de la Nación ante la ausencia forzosa del Presidente de la República, con la actuación trascendental del Tribunal Supremo de Justicia, "dejando sentado que en Venezuela existe un Poder Judicial legítimo que garantiza sin interrupción la defensa de nuestra autodeterminación", argumentó.
Explicó el Magistrado Castillo Ascanio que la Carta de las Naciones Unidas protege el principio de igualdad de derechos y de libre determinación de los pueblos, y la propia organización promueve la paz entre las naciones y condena todo acto de agresión entre ellas.
La Apertura del Año Judicial 2026 representa un paso hacia la consolidación de un sistema judicial más humano, transparente, justo y equitativo, garante del acceso a una justicia efectiva, sin discriminaciones y en igualdad de condiciones para las y los venezolanos.